lunes, 4 de mayo de 2020

Volver a jugar al pádel tras la cuarentena

Buenos días seguidor (en singular).

¿Cuánto llevamos sin publicar? Prefiero no pensarlo, pero hace poco hemos renovado el hosting de la página, y qué menos que una entrada por año...qué lástima.

Para los niños del futuro que nos lean, o que se hayan equivocado al buscar porno y hayan acabado en este blog, hoy empezamos la fase de desescalada en la crisis del COVID19 con la que convivimos desde hace ya unos 50 días. Tiempo enclaustrado en casa, lo cual conlleva por supuesto que pádel únicamente el que han puesto por la tele, es decir, nada.

Varias preguntas.

1. ¿Cuándo se volverá a jugar?

Según las fases establecidas por el gobierno, a partir del día 11 de mayo, correspondiente al inicio de la fase 1, se podrán practicar deportes al aire libre que no conlleven contacto ni riesgo. El tenis entra dentro de estos límites y nos preguntamos, ¿y qué cojones pasa con el pádel? Pues que, por mucho que me / nos joda, el pádel no es un deporte individual, ya que juegas con pareja. ¿Es un deporte de riesgo, por el tema de los contactos? Pues sí y no. Es muy difícil que te topes con tu compañero durante un partido, pero la posibilidad real existe, no así en el tenis. Es cierto que la concentración de gente es muy muy baja, hablamos de 4 personas en 200 metros cuadrados. Si tenemos en cuenta que a partir del 12 de mayo se permitirá la reunión de hasta 10 personas, incluidas casas, pues la comparativa resulta odiosa. Entiendo que existe mayor riesgo en el caso de las reuniones familiares.

Por tanto, lo más probable es que nos tengamos que ir a la fecha del 25 de mayo, al aire libre, donde se abre un poco el abanico. ¿Tu Club es indoor, como el mío? Difícil solución, por no decir que no hay. ¿Ahora sí que jugaréis al aire libre eh cabrones? Bueno, a mí me pasa lo mismo, prefiero el indoor.

No obstante, tanto la federación madrileña de pádel como la española están presionando para que al pádel se le dé el mismo trato que al tenis, no pareciendo un patito feo de la familia de la raqueta.

2. Y cuándo volvamos, ¿Qué?

Las cosas no será como las recordamos, al menos los primeros meses, y posiblemente hasta que haya una vacuna y todos estemos sanitos.

Todos habréis recibido un pdf de la federación internacional del pádel, en donde se indican las pautas de comportamiento de vuelta al trabajo de pádel. Según se leen las mismas se atisba que es un disparo al aire para suplicar que se vuelva a jugar lo antes posible. ¿Medidas? Algunos ejemplos:

  • Salir 5 minutos antes de la pista, previo al comienzo del siguiente partido.
  • Jugar con un guante en la mano que no tiene la pala.
  • Por supuesto, se prohíben los give me five.
  • No se podrá cambiar de pista en los juegos impares (ojito los que llevéis mal la cuenta de los puntos).
  • Bolas nuevas cada partido, se acabó el ratucismo. Aprovecho este punto para pedir a los clubes que pongan un servicio de alquiler de bolas. Cuando el partido termine, se devuelven al club. Creo que el mismo podrá desinfectar las mismas con algún equipo de ozono.
  • Sin acceso a los vestuarios (en una buena temporada). A ducharse a casa, los que se duchen.
  • ¿Las clases? Una putada para los profesores y los clubes 
    • Clases para máximo de dos personas, es decir, o se ponen más caras o se pierde dinero.
    • Sin carro de bolas, los alumnos deberán llevar bolas nuevas. Vuelvo a indicar la opción de alquiler de bolas.
Los clubes que cuenten con servicio de bar se atendrán al mismo sistema de apertura que cualquier otro bar, aplicando un aforo del 50%.

3. ¿Qué podemos hacer?

Pues la verdad, poco. Os doy algunos tips, como si hubiera descubierto la penicilina.

  • Paciencia
  • Mantened tono muscular de acuerdo con las restricciones y en la medida de los posible. Especial atención a las articulaciones, mantenedlas, cuidadlas. La vuelta a la "nueva normalidad" os lo agradecerá.
  • Es el momento de ver partidos en youtube. Viendo se aprende mucho.
  • Poned humor en vuestra vida. 

Ejemplo de esto último es el vídeo reto que pusieron en mi club. Pongo mi vídeo, básicamente hacer el monguer utilizando la pala de una manera que no sea jugado al pádel.


El vídeo final, el de todo el equipo, fijaos que acabó saliendo en el Marca, lo dejo en este enlace. Sí vale, en la sección de la sección de la sección. Pero ahí está. Era esto o salir levantando la copa de Europa con el Santa Eugenia FC. Como esto último va a ser que no, sea lo primero.

Sed buenos, o sé bueno. Nos vemos dentro de 4 años, jajajaja, intentaremos publicar antes.









2 comentarios:

  1. No has hablado del impacto económico de tener que reducir el número de alumnos por clase o la ocupación del bar, así como el gasto adicional en desinfección.

    ¿Crees que esto hará aumentar el precio de las clases y los alquileres de pista? ¿Se puede pinchar la burbuja del pádel (véase entrada del blog de hace la tira)?

    ResponderEliminar
  2. Toda la razón del mundo, y la verdad es que daría para otra entrada. Partimos de la idea de que se trata de un negocio con dos actividades diferentes: el alquiler de pistas y las clases. El más dañado sin duda es al apartado de las clases ya que, manteniendo el mismo precio de alquiler de pistas (pongamos 26 euros entre cuatro personas hora y media), en caso de no haber clases todas las pistas estarían llenas para jugar, ya que actualmente hay "cola" para poder coger una pista libre en horas digamos decentes. Viéndolo de esta manera, en un principio la actividad del club, y su supervivencia económica seguiría intacta, contando que se mantiene la cantidad de gente que reserva partidos.

    ¿Y eso por qué? Poniendo un precio redondo, la hora de clase se paga de media entre todos los alumnos a unos 50 euros. De esos 50 euros hay que descontar el precio por hora que hay que pagar al profesor, cuyo sueldo no me quiero aventurar a decir una cifra, pero sí que es variable en función del club y categoría de la clase. Sigamos con precios redondos, 15 euros para el profesor. Sin embargo, bajo un panorama en el que inicialmente no se permitiría tener más de dos alumnos, que además deben llevar bolas nuevas, ni ellos mismos, esto es, los alumnos, lo verían viable, aunque siempre estamos trabajando bajo un supuesto.

    Por tanto, o bien se reduce el precio de las clases, o se reduce el sueldo del profesor. Como partimos de que un club o una empresa debe cuidar de sus profesionales, en las duras y en las maduras, abogaría porque la reducción del precio de las clases, sin reducir el sueldo del profesor, hasta un precio que suponga para el club un beneficio igual al que sería con un alquiler simple.

    Hay que tener también en cuenta que las clases duran una hora, y los partidos hora y media.

    En cuanto a la burbuja del pádel, no lo veo en el mismo perfil. La burbuja del pádel de la que se hablaba, era la aparición de clubes como setas, y subida de precios en el alquiler de las pistas. Con el paso del tiempo, se ha estabilizado tanto el número de clubes como el precio de alquiler. Digamos que este sector ha sido más inteligente que el de la vivienda, lo que no quita que haya algunos clubes que hayan tenido que cerrar, véase las pistas cubiertas del hotel auditorium. Aquí, el trato al cliente y la fidelización han jugado un papel muy importante.

    Sin duda tu comentario daría para un análisis más efectivo, y que puede ser un gran titular para una nueva entrada.

    ResponderEliminar